EL FRESNO

Flaco y alto,
como para una NBA arbórea,
penacho verde de hojas escasas,
curva de algún golpe
junto a la raíz.
Ochenta centímetros marcados
en el mango amarillo de la pala,
los guijarros percutiendo en el metal
como si la tierra protestara
por la intromisión;
el pozo baja hasta la greda oscura.
Cuatro bolsas de humus,
un tutor, un breve cerco
y el agua cristalina buscando las raíces.
Ojalá una tarde tu sombra
oscura y fresca, sea escudo
ante las puñaladas amarillas del sol.

R. C. GAL. ROA.

Viedma – D. 12.12.21 – 09.03’




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